Rompe lo que te está bloqueando por dentro, incluso cuando sabes perfectamente lo que deberías hacer y aun así procrastinas y repites los mismos patrones.
Gestiona mejor tus emociones, límites y relaciones, para dejar de tragarte lo que sientes, vivir de la opinión de los demás o explotar después de aguantar demasiado.
Vuelve a sentir dirección y coherencia en tu vida, dominando tu Nafs sin separar tu psicología de tu relación con Allah.